viernes, 18 de abril de 2014

La construcción de la Ciencia del Protocolo es una cosa diferente de la “Organización de eventos”


Aunque este asunto no trasciende más allá del ámbito de los directamente interesados, es cierto que en estos momentos, por lo que se refiere al concepto de “Protocolo”, a su traslado al ejercicio profesional y a la formación precisa para el mismo, se pueden definir dos corrientes de pensamiento o puntos de vista. Primero, quienes desde la Universidad Pública creemos que se puede construir una ciencia dentro del espacio de la Comunicación, en la medida que consideremos que el Protocolo puede nutrirse, a la hora de elaborar una doctrina científica, del Derecho, la Sociología, la Historia y el resto de las Ciencias de la Comunicación. Y seguir sus métodos de investigación.
Y en este mismo sentido, entendemos que la formación para ser considerado un profesional puede alcanzarse por muchos caminos. Desde la posesión de otra carrera –particularmente mejor si es del área de las Ciencias Sociales y Jurídicas- y formación complementaria específica posterior, a cursos de postgrado y no sólo a través un grado o carrera determinada y exclusiva (y menos si se hace de modo acelerado e incomprensiblemente tolerado, de modo que en unos meses uno alcance el mismo resultado que otro tras cursar varios años, como estamos viendo y no parecen darse cuenta que eso no ayuda a prestigiar esos estudios, cosa que no sucede con ningún otro y menos en una Universidad pública). Hoy en día, tanto en Periodismo como en Relaciones Públicas, los profesionales alcanzan esa condición a través de varias vías. Como es lógico.

Coincido con la Doctora Dolores del Mar Sánchez, directora del único Máster Oficial en Protocolo, ya aprobado en una Universidad Pública, con larga experiencia docente en todo tipo de cursos, jornadas y congresos reglados, en que un profesional del Protocolo no es un “BBC” (Bodas, Bautizos y Comuniones). Es decir, que una cosa es el Protocolo y otra la organización de eventos como puede ser la Gala de los Goya, la entrega de la Parrocha jaspeada; La almeja de Plata o un Concierto del “Cigala”. Todos ellos eventos. O como dice Rafael Vidal, presidente de la Asociación de Técnicos de Protocolo de Galicia, que “un evento no es una ceremonia”.

Dentro de la misma Universidad Pública, hay quien reduce el Protocolo a una mera técnica auxiliar dentro de las Ciencias de la Comunicación y duda que pueda desarrollarse “per se” una teoría científica sobre el mismo. No comparto este punto de vista.
Y por otro lado, está la teoría de que el Protocolo debe reinventarse y unirse al concepto de “Organización de Eventos” y sobre el mismo se desarrolla el concepto de una nueva carrera y una refundación del concepto profesional, con la aquiescencia de al menos una parte de las organizaciones actuales, liderada por algunos de sus dirigentes (pero no con la unanimidad de sus bases). En consecuencia se ha desarrollado toda una teoría habilitante, que pasa por ofrecer a quienes con cualquier bagaje de salida, puedan adquirir ese grado (que otros han de cursar de manera reglada). Y esto ya ha producido la primera disfunción, expresada en la chirigota nacional con que fue comentada la “formación universitaria” (real) que presentó en su curriculum el candidato del PP a la presidencia de la Junta de Andalucía. Por cierto que se anunció una declaración en defensa de la “profesión” (que este caballero nunca ha ejercido) para atajar los comentarios de la prensa, cosa que todavía estamos esperando.

Y dejemos aparte la incongruencia que las salidas profesionales del grado de Protocolo coinciden con las de Periodismo o Relaciones Públicas en no pocos casos, porque parece que no haya bastantes con las específicas.
Otro punto interesante es el agrupamiento profesional. Que las diversas asociaciones de profesionales de Protocolo de España se federen en una institución es buena idea. Lo del Colegio profesional es más discutible por dos razones: Porque un colegio o una asociación, en el caso de las profesiones, como ésta, sin reserva de título para su ejercicio, son en la práctica lo mismo. En segundo lugar, la regulación de los colegios está transferida a las comunidades autónomas, por lo que esa es la vía para su constitución, pero en todo caso habría que ir a una federación de colegios que viene a ser lo mismo que una federación de asociaciones. La diferencia es puramente jurídico formal, pero sin más consecuencias.

Hay que ser realista: los colegios profesionales van a ser cada vez menos y no determinarán el acceso al ejercicio profesional, salvo en contadas profesiones, pero ninguna en el espacio de la Comunicación. Ese carné profesional que se desea, y que está muy bien desearlo, será un hermoso documento para llevar en la cartera o el bolso, pero pretender que sea indispensable para el ejercicio de la profesión o el acceso a una plaza pública es una ilusión bastante ingenua. Ahora, si lo de Colegio y no Asociación suena mejor, adelante.

En todo caso, es muy respetable que cada quien formule sus propias teorías y tiene todo el derecho a proponer reinventar lo ya inventado o colocar sus propias franquicias. Yo me temo que se pueden generar frustraciones innecesarias, porque la realidad parece caminar en otro sentido. El tiempo lo dirá.

 

CONCLUSIONES De las III Jornadas de Comunicación institucional e imagen pública. XIV Curso Complementario de Comunicación y Protocolo


El Protocolo es una ciencia superior a la mera organización de eventos

Durante dos días, 9 y 10 de abril, con la intervención de treinta ponentes, la asistencia de 375 alumnos de España y Portugal, y el seguimiento del evento, en todo el mundo, al ser transmitido en directo por la UvigoTv,  se celebró el XIV Curso Complementario de Comunicación y Protocolo, dentro del cual tuvieron lugar las III Jornadas de Comunicación institucional e imagen pública de la Universidad de Vigo, en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación del Campus de Pontevedra.
En el acto de clausura fueron leídas las conclusiones establecidas tras las diferentes ponencias, que en resumen señala que la construcción del Protocolo como Ciencia es una actividad específica, al servicio de la imagen y la presentación pública de las instituciones, netamente separada de lo que se denomina "organización de eventos", actividad que no necesariamente contiene o requiere lo que se entiende por Protocolo. La Ciencia del Protocolo necesita para construirse de la Historia, la Sociología, el Derecho y la Comunicación, a través de la observación, el análisis la investigación.

La ciudad educadora debe disponer que todos sus recursos culturales estén al servicio de la formación de todos sus ciudadanos a lo largo de su vida, mediante las adecuadas políticas de acceso y promoción. El Consejo Social es el vínculo entre la sociedad y la Universidad, su presidente debe recibir el adecuado tratamiento, posición y consideración en el orden protocolario y la imagen pública de la Universidad. El agasajo es un complemento de los actos protocolarios de enorme tradición en nuestra sociedad. Debe adaptarse a las posibilidades económicas de las instituciones y aprovechar los recursos del espacio donde se desenvuelve, con sencillez y naturalidad.

La iglesia como institución ha sabido como nadie modular su discurso a las circunstancias los medios de cada momento. En este sentido, recomienda el uso de las redes  sociales  para propiciar la comunicación y convivencia humanas. El estudio y conocimiento de las diversas culturas de España es un factor de integración y acercamiento que deben ser promovidos desde todas las instancias oficiales. La marca "Galicia Calidade" trasciende de su propio sentido para haberse convertido en un eslogan recurrido, aplicable a la sociedad toda.

Las instituciones han aprendido rápidamente, junto con las empresas, a obtener  todo el aprovechamiento de las redes sociales. El agotamiento de la publicidad simbólica tradicional requiere a los ciudadanos aprender a adaptarse a las fórmulas de comunicación alternativa y a la nueva publicidad en medios sociales. La comunicación institucional y corporativa debe recurrir con frecuencia al contraste y estudio de aquellos casos y experiencias que no han resultado positivas para corregir los errores enquistados por la rutina.
Una sociedad crispada precisa, como remedio, el talento suficiente para tener entusiasmo. El teatro es a veces más real que la vida misma. La escena puede ser la gran sala donde se desarrollan las ficciones de lo que debería ser tomado como paradigma. En su escala los "Premios Mestre Mateo" tienen un esquema aplicable a cualquier ceremonia parecida, como corresponde a una actividad pautada. La ceremonia gallega se inspira en la americana de los Osear. Los Premios Mestre Mateo se convierten, por un lado, en un soporte para "vender" la industria audiovisual gallega y, por otro, buscar ser un escaparate para marcas comerciales. En tercer lugar, su idiosincracia sirve de referente de imitación a otros eventos cinematográficos gallegos de carácter local como es el caso del Festival de Cans (Porriño).

El emblema de las organizaciones la identifica y aporte elementos visibles de su propia cultura. Es necesario que la sociedad conozca, valore e identifique los símbolos más representativos, lo que ayudará a evitar atentados irreversibles. Las Órdenes Militares y las órdenes de Caballería en general, además de formar parte de la historia de España, realizan en no pocos casos una labor de promoción social que, por su propia naturaleza no trasciende, pero que impone a sus miembros rigor y humildad. La organización de congresos internacionales debe incorporar de manera creativas todos los elementos y aplicaciones informáticos que atiendan a la seguridad y a la capacidad de mantener conectados a los ponentes y representantes con sus bases de procedencia, el orden al uso de todos los recursos de los espacios donde desarrollan su actividad

El Ceremonial Marítimo es una parte esencial de la cultura y la personalidad de los pueblos fronterizos con el mar. La Historia, la Tradición y las normas jurídicas ancestrales constituyen la urdimbre de este valor de las naciones, que se muestran entre sí las naciones marinera. Pese a la evolución que suponen los cambios sociales y las modas, la etiqueta moderna debe sustentarse sobre la necesidad de evolución, sin perder la propia personalidad. El ceremonial de Estado, el Ceremonial Parlamentario, el Ceremonial de las instituciones políticas, es una forma de trasmisión de la imagen de las mismas. Es a partir de las Cortes de Cádiz que el Protocolo se convierte, en cuanto a su visibilidad, en un elemento de legitimidad de las instituciones. De ahí, la relevancia política del protocolo oficial
 La transmisión de grandes acontecimientos de Estado presenta una serie de problemas técnicos que requiere por parte de los realizadores un completo conocimiento del protocolo oficial o de empresa en su caso, el orden de colocación de las autoridades y su vinculación al acto para construir el adecuado discurso con la cámara. En lo que se refiere a las divergencias de la imagen pública entre el presidente Obama y el Papa Francisco, destaca que el uso de técnicas de ingeniería de imagen pública hecho posible el ascenso de Obama en un certísimo período de tiempo frente a la larga trayectoria de coherencia de S.S El Papa. Además, el éxito de Obama se alcanza antes de llegar a la Presidencia mientras que el del Papa Francisco llega después de ocupar la Santa Sede. En cuanto a los paralelismos es importante destacar la naturalidad y la cercanía pública con la que se prodigan ambos mandatarios. Ambas actitudes son ampliamente valoradas por la opinión pública para un dirigente o líder.

domingo, 2 de marzo de 2014

La botadura de un barco y los augures de la “Buena suerte”



 La tradicional ceremonia de botadura de un barco está tradicionalmente a las ceremonias romanas de los “augures de la buena suerte”, que de diversos modos llegan a nuestros días.
Lo más común es romper una botella de vino (lo del champagne o el cava vino después) por parte de la madrina, que suele ser la esposa del armador o de una autoridad relevante. No siempre se tiene en cuenta que en el momento de estrellar la botella se debe decir "¡Que Dios bendiga a este barco y a todos los que naveguen en él!", o alguna frase que exprese el mismo sentimiento (si se prepara y se le dice a la dama previamente queda mejor, si ésta no lo olvida). La botella debe ir siempre unidad a un cabo, aunque ahora se inventan modernos sistemas de sujeción y lanzamiento que, a mi entender, quitan naturalidad la acto.

En Galicia, debería aprovecharse para el bautismo de la nave vino del país, por ejemplo un excelente albariño. Griegos y romanos tenían la misma costumbre. Algunos autores sostienen que al inicio, la costumbre de bendecir un barco empleaba vino tinto en la cubierta de un barco recién botado y en la superficie del mar, como libación para los dioses del mar y para pedirles disculpas por la grosera irrupción en sus dominios. Los romanos empleaban a menudo agua como símbolo de pureza, pero los griegos preferían el vino.
Lo del cava o el champagne parece asociado al concepto del lujo y la solemnidad. Ya que algunos consideran que este vino fermentado es más caro, más solemne que el vino común, cosa de la que discrepo, especialmente en casos como Galicia.

Los griegos eran especialmente teatrales en esto de las botaduras: Cada barco se ponía bajo la advocación de algún dios y en la ceremonia intervenía con gran aparatosidad un sacerdote. Este rito solía celebrarse en la proa.

A lo largo de la historia, los usos de las botaduras dependían de la cultura de los pueblos. Los vikingos, especialmente crueles, amarraban a sus prisioneros a las gradas de deslizamiento de sus naves, de modo que al pasar la quilla sobre los desgraciados, su sangre “bautizaba” el casco. Un barco nacido de este modo era una ofrenda a los dioses que lo habrían de proteger en todas sus correrías. No existe constancia de otros usos bárbaros, como sostienen algunos autores que los romanos aplastaban a un recién nacido contra el casco. No lo creo, si bien parece que en el Mediterráneo alguna vez se imitó a los vikingos en el caso de algunas galeras.
Dado que los marinos son, a veces, supersticiosos hay que conocer bien los usos locales. Lo ideal es que la botella rompa contra el tajamar del marco. En Italia dicen que trae mala suerte que la botella no rompa por el costado de estribor si no se quiebra directamente contra el tajamar. Pero esto no siempre es posible según el tipo de barco.

 

Protocolo ficción: la coronación del príncipe, cosa que nunca ocurrirá


Tenía verdadera curiosidad por ver qué era eso de una ponencia que se anunciaba para unas jornadas de protocolo que se celebrarán próximamente en un hotel de Madrid, cuyo título hacía referencia a la “futura coronación del príncipe Felipe”. Ahora ha desaparecido del programa. Y es una pena. Porque hubiera sido interesante conocer qué ocurrencias se desprendían de tan prometedor título. Como todo el mundo sabe, en España los reyes no se coronan, se proclaman. No existe acto de coronación. La Corona es un símbolo, y la corona misma un enorme armatoste que de poner en la cabeza de alguna persona le caería hasta los hombros. Dejando aparte el pequeño detalle de que el futuro de nuestro joven Capeto no está escrito del todo, lo de la coronación (¿con manto de armiño incluido) hubiera sido estupendo, salvo el pequeño detalle de que previamente habría que modificar la Constitución, que prevé precisamente cómo se proclama al Rey.

Tanto en los estados sucesores del Imperio carolingio, como en Asturias o Inglaterra, los reyes recibían de manos de los obispos las insignias tradicionales de su dignidad, y en particular la corona, que solamente se lucirá en las grandes ocasiones. Pero, por decirlo de manera gráfica, la Iglesia no da puntada sin hilo al ungir a los reyes con el óleo bendito y santificar su poder. En ese sentido, toma las palabras de San Pablo, en el sentido de que “el que bendice es superior al bendecido”. Por eso, en Francia, algunos monarcas, más precavidos o sensibles al significado del acto, no se dejaron ungir.
Dentro de este contexto de visualización de la imagen de los Reyes, es de enorme importancia el ceremonial monárquico que expresa de manera concreta la asunción del poder. Salazar considera que determinados usos y formas tienen origen oriental y que fueron importados por Alejandro Magno . Pero en el caso de Europa es asimismo notable la raíz bíblica de la unción de los reyes o la transculturización simbólica y germánica de alzar al rey sobre un escudo.

Durante los siglos XVI y XVII, el sucesor del monarca fallecido recibía públicamente el juramento de los grandes y procuradores del reino, por lo general en una iglesia. Fernando VI fue proclamado rey en un sencillo acto en la plaza del Ayuntamiento de Madrid, con el alzamiento del pendón por el alférez mayor de la villa y la vieja fórmula invocatoria (“¡Castilla, Castilla por el Rey don Fernando el sexto, nuestro señor que Dios guarde!”) A partir del siglo XIX, las monarquías constitucionales imponían el juramento y compromiso del nuevo rey de cumplir las leyes.

Ciertamente, todas las normas constitucionales lo han preceptuado [el juramento] para que el soberano pudiera acceder al trono, pero es también necesario resaltar que no ha sido nunca el juramento –o la coronación en su caso- lo que hacía el nuevo monarca, sino que éste ya lo era por su mero nacimiento, desde el momento del fallecimiento de su padre. El juramento sólo venía a dar una especie de legitimación o conformidad al hecho dinástico.
Peces-Barba asignaba un enorme valor jurídico y simbólico al artículo 61 de la Constitución, el cuanto al acto de Juramento del Rey. Otros ilustres constitucionalistas discrepan

La proclamación del Reyes una práctica que está históricamente vinculada a la Monarquía electiva y al pacto entre Rey y Reino. El advenimiento de la Monarquía absoluta y la teoría de su origen divino supuso la pérdida de dicha significación, por lo que acabó suprimiéndose esta práctica. El constitucionalismo liberal vuelve a fundamentarse en la idea de pacto, pero no ya feudal, sino de todo el pueblo: se tomaba juramento al Rey, pero no había proclamación. La proclamación no aparece en los textos constitucionales hasta la Ley de Sucesión de 1947, ya en el régimen de Franco Bahamonde.
La Constitución vigente, en su artículo 61, dispone que el Rey sea proclamado ante las Cortes y preste juramento de desempeñar fielmente sus funciones, de guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y de respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas. No regula el procedimiento de tales actos, salvo que tendrán lugar ante las Cortes en sesión conjunta. Y, como la proclamación se hace ante las Cortes, no por las Cortes, no habrá lugar a votaciones ni acuerdos, incompatibles con la naturaleza de la monarquía hereditaria; el Rey será previsiblemente proclamado por el Presidente del Congreso, que presidirá la sesión.

Históricamente, el acto de juramento y proclamación del rey, aparte de su aspecto ceremonial y protocolario, cumplía una función que hoy denominaríamos de “imagen institucional”, de “visibilidad”, al presentar ante el pueblo, ante los súbditos, a su nuevo dirigente. La forma más plástica era, sin duda, la costumbre germánica de alzar al Rey sobre un escudo. Los monarcas visigodos se dotaban de un especial ajuar simbólico (cetro, capa de púrpura, trono, espada, corona).

Salazar  afirma que, pese a todo ello, no existe constancia de que existiera una ceremonia de coronación como tal. No obstante se conoce el esplendor de la Corte visigoda que no van a heredar sus sucesoras asturleonesas y castellanas. No obstante –dice Salazar- la iconografía regia transmite una determinada imagen del monarca, que aparece siempre coronado y rodeado de sus símbolos característicos, pese a que son escasas las noticias sobre la solemnidad que pudiera revestir el acto de entronización y unción. En este sentido, la Iglesia se convierte en especial protagonista legitimadora del acto de unción real, que adquiere un carácter netamente religioso. Y, como queda dicho, la primera descripción de una coronación real aparece en la “Historia Compostellana” (año 1110), donde describe :

…..”Que el niño Alfonso VII fue recibido con gran pompa en la iglesia de Compostela por el obispo Gelmírez, con ornamentos pontificales, y que éste lo guió en solemne procesión hasta el altar donde están los restos del Apóstol, y allí lo ungió, le entrego el sceptrum, lo coronó con el aureo diademate y le hizo sentar en el trono pontifical”.
Salvo las ceremonias de juramento y proclamación, desde tiempos de los Reyes Católicos a nuestros días, la monarquía española ha sido muy discreta en cuanto a este tipo de ceremonias. A partir del siglo XIX, las monarquías constitucionales impusieron, de manera más o menos solemne y ceremoniosa, que el compromiso público del nuevo monarca de cumplir y hacer cumplir las leyes se hiciera con una especial resonancia pública; al tiempo que recibían el juramento de acatamiento y fidelidad por parte de los representantes de las instituciones.

Juan Carlos I que había jurado en 1969 como sucesor a título de Rey, el respeto a las Leyes Fundamentales de aquel régimen, fue proclamado en las Cortes el 22 de noviembre de 1975. La fórmula utilizada, por presidente de las Cortes Españolas, Alejandro Rodríguez de Valcárcel, fue:

En nombre de las Cortes Españolas y del Consejo del Reino, manifestamos a la nación española que queda proclamado Rey de España Don Juan Carlos de Barbón y Barbón, que reinará con el nombre de Juan Carlos I”.
Luego se celebró una ceremonia religiosa en el templo de San Jerónimo el Real, a la que se llamó misa del Espíritu Santo en vez del clásico Te Deum. No sabemos por qué. Sobre el alcance del juramento, Salazar  insiste en la misma línea de Torres del Moral sobre el alcance meramente formal, que no esencial, de dicho acto.

Ciertamente, todas las normas constitucionales lo han preceptuado para que el soberano pudiera acceder al trono, pero es también necesario resaltar que no ha sido nunca el juramento -o la coronación en su caso-lo que hacía rey al nuevo monarca, sino que éste ya lo era por su mero nacimiento, desde el momento del fallecimiento de su padre. El juramento sólo venía a dar una especie de legitimación o conformidad al hecho dinástico.

Estas circunstancias provocaron que durante la redacción de la constitución progresista de 1869, el catalán Víctor Balaguer y seis diputados más, defendieran una enmienda al artículo 79, pidiendo que se añadiera a su redacción la siguiente frase: “sin que antes de haber prestado este juramento y ser reconocido por las Cortes pueda usar el título de rey ni ejercer acto alguno propio de la potestad real”. No obstante esta adición no fue aprobada, por ser ajena a la tradición dinástica e introducir peligrosos interregnos que era necesario evitar en pro del automatismo sucesorio. En el debate de la de 1876 pronunciaría Cánovas esta frase que refleja la ortodoxia del pensamiento monárquico: El Rey no jura para serlo, sino por serlo.

sábado, 22 de febrero de 2014

III Jornadas de Comunicación Institucional e Imagen Pública. Curso Complementario de Comunicación y Protocolo XIV



Pontevedra, 9 y 10 de abril de 2014.

Universidad de Vigo. Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación

“La pedagogía social del Protocolo”

Director Dr. Fernando Ramos

Secretaria técnica. Mar Castro

Coordinadora de contenidos Martha. G. Peláez

 

PROGRAMA

9 DE ABRIL

09.00. ACTO INAUGURAL

Homenaje In Memoria de José Luis Delgado. Corto-documental de Anna Amorós y Beatriz Barros Alonso.

9.30. Conferencia inaugural

La pedagogía social en las ciudades educadoras y creativas: modelos de expansión para los actos culturales en espacios urbanos. Dra. Laura López Atrio. Psicopedagoga y ex concejal de Educación del Concello de Vigo.

10.15. PRIMER PANEL

El Protocolo como Ciencia. Discusión abierta sobre la configuración de una doctrina científica del Protocolo. Perspectivas desde la Comunicación y el Derecho.

Conferenciantes

Dr. Fernando Ramos. Universidad de Vigo

Dra. Dolores del Mar Sánchez González. Universidad Nacional de Educación a Distancia

Dra. María Teresa Otero Alvarado. Universidad de Sevilla

11.00. Ponencia

La función del Consejo Social como elemento visible de la imagen de la Universidad en las relaciones internas y externas. Dr. Juan Manuel Corbacho. Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación.

1.15. Descanso

11.30 SEGUNDO PANEL

SOCIEDAD Y CULTURA: La función de la gastronomía en los actos sociales y las sociedades divulgadoras

Conferenciantes

Dª Martha G. Peláez. Presidente de OIDECOM, formadora internacional.

D. Benigno Campos. Restaurador, publicista y divulgador de la cultura culinaria

 12.30. Conferencia-Ponencia

La imagen de la Iglesia Católica a través de sus dinámicas comunicativas en el Estado español y su proyección en el acervo popular andaluz. Dr. José Manuel Gómez y Méndez. Universidad de Sevilla

13.15 Conferencia-Ponencia

Manifestaciones propias de la cultura popular canaria. Actos, eventos, festejos, celebraciones y certámenes. Dª María del Pino Fuertes de Armas. Asesora de protocolo y formadora.

14.00. Galicia calidade, la cultura de lo óptimo de nuestras cosas.D. Alfonso Cabaleiro. Gerente de Galicia Calidade

 14.30. Descanso

 16.30. Conferencia-ponencia

Las agendas de las instituciones y empresas en los medios sociales. Dra. Montserrat Doval Avendaño. Universidad de Vigo

17.15. Conferencia-ponencia

Medios virtuales y comunicación alternativa, la vía frente a la saturación publicitaria.

Dra. Mónica Valderrama Santomé. Universidad de Vigo.

 
18.00. Descanso

 18.15. CUARTO PANEL

Relaciones públicas institucionales: demandas, tópicos, errores y aciertos en la práctica cotidiana.

Conferenciantes

Dr. David Caldevilla. Universidad Complutense de Madrid

Dr. Juan Enrique Gonzálvez Valles. Universidad Complutense de Madrid

Dr. Manuel Pinto Teixeira. Universidad Lusófona. Oporto.

 
19.00 COMUNCACIÓN:

Las redes sociales en la comunicación institucional. El caso de la Guardia Civil y el uso de Twitter

Dª Jessica Fernández Vázquez. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas. PDI en la Universidad de Vigo (Doctoranda)

19 15. Proyección audiovisual del alumnado de Comunicación Audiovisual y de Publicidad.

 
Fin de la Jornada

 

10 DE ABRIL

09.30. QUINTO PANEL

Conferenciantes-ponentes

Urbanidad y Relaciones humanas para una sociedad crispada. Dª Mar Castro. Formadora y consultora de Protocolo

El teatro, escuela de la vida: técnicas y estilos del acto teatral y su utilidad en la práctica de las relaciones sociales. Dª. Mariana Carballal. Universidad de Vigo. Actriz y directora de teatro

10.30. Conferencia-ponencia

Protocolo ceremonial: Los premios Metre Mateo del audiovisual gallego. Dra. Anna Amorós. Universidad de Vigo

 11.15. Descanso

11.30. Conferencia-Ponencia

Valor simbólico y utilidad de la heráldica en la imagen pública de las instituciones en el siglo XXI. Dr. Eduardo Pardo de Guevara, Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento. Consejo Superior de Investigaciones Científicas

12.15. Comunicación.

Las ceremonias de investidura de las órdenes militares. D. Rafael Marcos Pardo, jefe de protocolo de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Castilla la Mancha

12.45. Conferencia-Ponencia

Nuevas demandas y estrategias en la organización de Congresos profesionales

María José Teixeira, directora general de ACRÓPOLE, Servicios y secretariado. Colaboradora docente de la Universidad de Oporto. Tesoseira de OIDECOM Iberoamérica.

13.15. Conferencia-ponencia

El ceremonial marítimo: peculiaridades, tradiciones y cultura naval. Dr. Fernando Ramos. Universidad de Vigo

13. 45. Coloquio general

 14.00. Descanso

16.30. Conferencia-ponencia

De la Etiqueta Moderna al Protocolo contemporáneo: notas sobre la evolución del protocolo y del ceremonial en España.Dra. Dolores del Mar Sánchez. Universidad Nacional de Educación a Distancia.

 17.15. Conferencia-ponencia

Preparación, ejecución y evaluación de los resultados en la trasmisión televisiva de grandes actos de Estado. Dr. D. Paulino Feijoo. Universidad de Vigo

 18.00 Proyección audiovisual del alumnado de Comunicación Audiovisual y de Publicidad.

18.15. Descanso

18.30. Conferencia-ponencia

El espacio de los estudios de protocolo en la Educación Superior de carácter social. Dra. Ana Belén Fernández Souto. Universidad de Vigo

 19.00. Conferencia de clausura

La imagen del presidente Obama y estudio DAFO de la imagen del Papa Francisco. D. Juan Orozco. Director de la consultora Protocollum y Socio Fundador del Centro de Alto Rendimiento para el éxito político (CAREP)


19.45. Lectura de conclusiones y Clausura

La Pedagogía Social del Protocolo y el Protocolo como Ciencia, ejes del XIV Curso Complementario de Comunicación y Protocolo en la Universidad de Vigo


Los días 9 y 10 de abril, en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Vigo, y bajo el lema “La Pedagogía Social del Protocolo”, se celebra el XIV Curso Complementario de Comunicación y Protocolo en la Universidad de Vigo y el III Foro Internacional de Comunicación Institucional e Imagen Pública. Dos actividades dentro de una: el primero, dedicado a los alumnos del sistema universitario de Galicia, y la segunda a los profesionales de la Comunicación y el Protocolo de España, y del resto del mundo que nos sigue en directo, a través de la transmisión de nuestra televisión universitaria, cuya señal puede captarse por Internet.

 Esta sigue siendo la más antigua actividad de la Universidad de Vigo, que se celebra sin solución de continuidad, y a la que asiste el mayor número de alumnos, en una media que supera los 250 por curso. La patrocina tradicionalmente desde su inicio la Diputación de Pontevedra. Cuenta con el respaldo del Consejo Social de la Universidad y de la Organización Internacional de Ceremonial y Protocolo.

  El aprovechamiento de este curso se valida con diploma firmado por el Rector, expedido por el Departamento de Títulos Propios, además de créditos ETCS y puntos para los funcionarios. La matrícula se hace directamente por Internet, sin otro trámite. El curso es presencial y on-line.

 Los comités organizador y científico están formado exclusivamente por Doctores.

 EL TEMARIO

 Aunque el temario se está elaborando, con el rigor propio de una actividad universitaria, podemos adelantar que su eje principal será “La construcción de la Ciencia del Protocolo”. La ponencia madre, la dictaran conmigo mismo, como relator principal, las doctoras María Teresa Otero Alvarado, de la Universidad de Sevilla, y la María de los Dolores Sánchez, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, que abordarán respectivamente del Protocolo desde las Relaciones Públicas institucionales, y el Protocolo en su vertiente jurídica.

 

La matrícula es gratuita y el curso está dotado con 0,5 créditos ECTS
La conferencia inaugural, sobre el tema “Ciudades Educadoras: Proyección, aprovechamiento y utilidad social de los recursos culturales” correrá a cargo de la profesora Laura López Atrio, ex concejal de Educación del Ayuntamiento de Vigo, Psicopedagoga y profesora jubilada tras 41 años de docencia, autora de la tesis doctoral sobre “Ciudades Educadoras”.

Otros ejes temáticos del curso y foro serán: El espacio del Protocolo dentro de la enseñanza de las Relaciones Públicas. Protocolo y cambio social.
 
El agasajo como elemento tradicional de los grandes actos. ¿Son necesarios los banquetes? La Dirección de Comunicación en la política de imagen. Tratamiento periodístico en la transmisión televisiva de los acontecimientos de masas. Grandes exposiciones: logística de las Relaciones Públicas para las ferias internacionales. Heráldica moderna versus heráldica tradicional. Tradiciones culturales, particularidades y costumbres protocolarias en las Islas Canarias. Andalucía y su cultura religiosa: Cómo entender los no entendidos el protocolo de la devoción popular. Protocolo en el cine: los festivales de España. Asimismo, se proyectarán diversos cortos realizados por los alumnos de Comunicación Audiovisual sobre distintos aspectos relacionados con la marca y la imagen corporativa.

Otras aportaciones interesantes serán los estudios sobre la imagen de Obama y el Papa Francisco; una comunicación sobre la investidura de caballeros de las órdenes españolas y una ponencia sobre las nuevas demandas de la organización de los congresos profesionales internacionales.

Varias de las intervenciones se centrarán en diversos enfoques de la comunicación institucional y las nuevas tecnologías.

lunes, 1 de julio de 2013

Un jefe de Protocolo no es un organizador de bodas

Rafael Vidal y Gómez de Travecedo, licenciado en Derecho, jefe de Protocolo de la Diputación de La Coruña, y presidente de la Asociación de Técnicos de Protocolo de Galicia, la más antigua de España, en su clase, sabe de lo que habla cuando afirma que un evento no es una ceremonia. Rafael no tiene el grado de Protocolo ni creo que piense tenerlo nunca. Claro que para algunos, no pertenece a la nueva profesión real. Para algunos.

El proceso comercial-reduccionista que pretende reinventar, con varias líneas de producto, la profesión de Protocolo, convirtiéndola en un sindicato de actividades diversas, pese al corifeo que lo acompaña no va a ayudar en nada a los fines que dice perseguir.
Pondré un ejemplo para que se entienda mejor qué quiero decir. Y recurriré a un símil militar. En la guerra, los Estados Mayores, planean, desde una perspectiva global, una determinada acción; es decir, estratégica. Y para ejecutarla, se cuenta con las unidades tácticas (en el caso concreto de España, la unidad táctica básica de Infantería es la brigada, formada por batallones, éstos por compañías, éstas por secciones, y éstas por pelotones, los pelotones por escuadras y las escuadras por individuos. En cada escalón, un mando, desde general a cabo.)
La estrategia diseñada por el mando se convierte en acciones tácticas que desarrolla cada escalón siguiente y subsiguiente para alcanzar los objetivos marcados. El jefe de Protocolo es como un general, un estratega, con visión general de los objetivos del acto o la ceremonia que debe llevar a cabo. Su función no es colocar las sillas ni organizar el refrigerio. Su función es diseñar, de manera estratégicamente global, el acto y encargar a los escalones subsiguiente todos los pasos, tácticos, para llevarlo a cabo.

Pero por el camino que vamos parece que quieren convertir al jefe de protocolo en un organizador de bodas y bautizos. Y no es eso. Un estratega puede organizar una batalla, pero también una acción civil de desplegar una unidad en socorro de una emergencia. Su perspectiva le permite concebir los planes y demandar o disponer los recursos en orden al éxito de la acción a emprender.
Como su visión es global, su formación debe serlo. Casi resulta pintoresco la imaginación creativa de los circuitos comerciales para inventarse carreras, salidas, especializaciones y pretendidas novedades de lo que no es otra cosa que lo mismo. Como profesor de Comunicación institucional y corporativa debo confesar que me asombra la naturaleza de algunas cosas que se anuncian por ahí con imaginativos reclamos presentando inventos realmente curiosos.
Por ejemplo, un director de comunicación, tanto de una institución como de una entidad o empresa, funciona básicamente a partir de los mismos esquemas, determinados por los objetivos a cubrir, los medios con que cuenta, los públicos a alcanzar, y la respuesta y prevención ante situaciones de crisis, relaciones con los entornos y eventualidades. Un buen director de comunicación, como demuestra la experiencia, puede estar hoy en una fundación privada y mañana en el Tribunal Supremo. Dentro de ese mundo, el trasiego es muy fluido, variado y permanente.

Quieren quieran creerse las milongas pueden descubrir algún día la cruda realidad. Yo espero que los profesionales de Protocolo, las asociaciones que los engloban, los profesionales solventes, no estén dispuestos a echar por la borda el valioso capital que poseen, generado por el trabajo y la experiencia de la profesión real, la verdadera.